Trabajadores de empresas metalúrgicas de Esperanza y Franck completaron esta instancia de formación especializada, organizada conjuntamente por el ITEC El Molino y la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Esperanza (CIME), con financiamiento de ADIMRA.

Finalizó el curso Operador de Equipos de Soldadura por Proceso TIG, una propuesta de capacitación destinada a personal de empresas metalúrgicas de la región que ya contaba con conocimientos previos en procesos básicos de soldadura y buscó profundizar sus competencias en una de las técnicas de mayor precisión y aplicación en la industria.

La actividad fue organizada en forma conjunta con la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Esperanza (CIME), con el acompañamiento y financiamiento de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), en el marco de las acciones que promueven la capacitación permanente de los recursos humanos del sector.

Durante el desarrollo del curso, participaron trabajadores de empresas de Esperanza y Franck, quienes fortalecieron sus conocimientos teóricos y prácticos sobre el proceso de soldadura TIG, incorporando herramientas orientadas a mejorar la calidad de los trabajos, la productividad y las condiciones de seguridad en los entornos industriales.

Entre las capacidades desarrolladas durante la capacitación se destacan la identificación del proceso de soldadura por arco bajo gas protector con electrodo de tungsteno (TIG), el reconocimiento de las partes que componen el equipo, la preparación adecuada de máquinas, materiales y superficies de trabajo, y la ejecución de soldaduras de filete y a tope sobre distintos espesores y posiciones, con y sin material de aporte. Asimismo, el curso hizo especial hincapié en la aplicación de normas de seguridad e higiene laboral, aspecto fundamental para el desempeño de esta actividad.

Desde el ITEC destacamos la importancia de continuar generando propuestas de formación especializada que respondan a las necesidades reales de las empresas de la región y permitan a los trabajadores actualizar sus competencias técnicas frente a los desafíos de una industria en constante evolución.

Esta capacitación reafirma el valor del trabajo articulado entre las instituciones del sector productivo y educativo, promoviendo la formación continua como una herramienta estratégica para fortalecer la competitividad de las empresas y el desarrollo del entramado metalúrgico regional.