Durante la última semana de agosto, los talleres del ITEC El Molino volvieron a convertirse en un espacio de intensa actividad formativa, con el inicio de nuevas propuestas de Formación Profesional destinadas a responder a las necesidades concretas de distintos sectores productivos de la región.

En el marco de dos programas de financiamiento, comenzaron siete nuevas propuestas correspondientes al Programa Impulsa del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Provincia de Santa Fe, junto con un nuevo grupo del trayecto de formación en soldadura impulsado a través de ADIMRA-CIME.

Las propuestas que iniciaron en esta etapa son:

Programa Impulsa

  • Tapicería – Nivel Básico
  • Reparación e instalación de aires acondicionados
  • Capacitación laboral en Costura Industrial
  • Operario Metalmecánico Básico
  • Iniciación a la Marroquinería
  • Auxiliar en Operaciones en Torno Paralelo – Nivel Avanzado
  • Auxiliar Soldador metalmecánico con proceso TIG

A estas propuestas se suma el inicio de un nuevo grupo de Operador de Equipos de Soldadura con Electrodo Revestido – Nivel Básico, en el marco del programa ADIMRA-CIME. En este caso, participan trabajadores de empresas de Esperanza asociadas a CIME, junto con jóvenes y egresados de escuelas técnicas y del propio ITEC que cuentan con el acompañamiento y patrocinio de empresas del sector.

Formación vinculada a las necesidades del territorio

La diversidad de propuestas refleja una de las características centrales del trabajo que desarrolla el ITEC: la articulación permanente con las instituciones y los sectores productivos para identificar necesidades y generar respuestas formativas concretas.

En este proceso, el trabajo conjunto con CICAE, CIME y CIMAE permite acercar las demandas de las empresas y de los distintos sectores de actividad, transformándolas en propuestas de capacitación que amplían las oportunidades de formación y favorecen el desarrollo de competencias vinculadas al mundo del trabajo.

La elevada demanda registrada en esta convocatoria constituye, además, una señal significativa. Todos los cupos previstos fueron ampliamente superados, evidenciando el interés existente tanto entre quienes buscan incorporar o actualizar conocimientos como entre las empresas que requieren contar con personas capacitadas para afrontar los desafíos actuales de la producción. El trabajo de coordinación con la Oficina de empleo de la Municipalidad de Esperanza, también fue importante para la difusión e identificación de beneficiarios.

El taller como espacio de encuentro entre formación y trabajo

Durante estos días, los talleres del ITEC reflejan especialmente esa dinámica: personas que llegan para adquirir un oficio, trabajadores que buscan profundizar sus competencias y empresas que acompañan la formación de futuros recursos humanos para el sector.

Detrás de cada curso hay también un trabajo que muchas veces no se ve: la planificación, la coordinación, el seguimiento de las inscripciones, la organización de los espacios y equipamientos, la gestión administrativa, la articulación con docentes, empresas e instituciones y el acompañamiento cotidiano de cada propuesta.

En este sentido, resulta fundamental destacar el compromiso y la vocación del equipo docente, que lleva adelante cada capacitación combinando conocimientos técnicos, experiencia profesional y una fuerte disposición para acompañar los procesos de aprendizaje.

Del mismo modo, el equipo del ITEC sostiene una tarea permanente de gestión y seguimiento para que cada curso pueda desarrollarse en las mejores condiciones posibles, poniendo en juego una vocación de servicio que forma parte de la identidad institucional.

Porque formar para el trabajo no consiste solamente en abrir un curso. Implica escuchar al territorio, reconocer sus necesidades, articular capacidades y recursos y acompañar a las personas en el proceso de transformar el conocimiento en nuevas oportunidades.

La intensa actividad de estos días en los talleres del ITEC es, en definitiva, el resultado de un trabajo colectivo: instituciones, empresas, docentes, estudiantes y equipos de gestión articulando esfuerzos para fortalecer la formación profesional y contribuir al desarrollo productivo de Esperanza y la región.